Una noche más con las ranas...
La respuesta más absurda, irracional, ilógica, paradójica, desatinada, casi falsa, es aquella que puede responder alguien que se encuentra en un problema tan grande, que cuando alguien viniera con la solución de aplicación inmediata, y pueda librarlo de su mal, diga simplemente: "Acepto la solución, pero no hoy, sino esperaré hasta mañana, quisiera pasar una noche más con mis problemas"
Aunque parezca una historia absurda, éste hecho ocurrió hace algunos miles de años y cuenta así:
"Entonces Faraón llamó a Moisés y a Aarón, y les dijo: Orad a Jehová para que quite las ranas de mí y de mi pueblo, y dejaré ir a tu pueblo para que ofrezca sacrificios a Jehová. Y dijo Moisés a Faraón: Dígnate indicarme cuándo debo orar por ti, por tus siervos y por tu pueblo, para que las ranas sean quitadas de ti y de tus casas, y que solamente queden en el río. Y él dijo: Mañana. Y Moisés respondió: Se hará conforme a tu palabra, para que conozcas que no hay como Jehová nuestro Dios. Y las ranas se irán de ti, y de tus casas, de tus siervos y de tu pueblo, y solamente quedarán en el río." (Éxodo 8:8-11)
Con ranas en todo lado, ranas pegajosas, repulsivas, asquerosas, con verrugas, verdes, negras, etc. ranas en la mesa, en la comida, en la cama, debajo de la cama, en la despensa, en los callejones, etc., en fin, hablamos de Ranalandia. Faraón sabe que ni él, ni su familia, ni su pueblo podrán soportar una noche más con las ranas, pero extrañamente fue así.
Qué hace que un hombre, o una mujer, dado el caso, teniendo solución a su problema, la posterga. Creo conocer a ése tipo de personas, que desean dejar de beber, fumar, drogarse, tener relaciones ilícitas, saben que todo eso está mal, que su carácter, su comportamiento o su lenguaje a momentos le convierte en un ser diferente a aquél que la gente muchas veces alaba. Saben que hay un montón de cosas, o en algunos casos un sólo detalle que no les deja vivir en paz.
Deciden cambiar sí, pero no hoy, sino mañana. Empezarán a dejar ése mal hábito, mala costumbre, mal carácter, claro que sí, pero empezarán mañana. El problema es, que el mañana nunca llega y los días pasan, y las semanas, meses y aun años pasan y las cosas siguen igual con la misma aflicción, cargando el mismo peso de culpabilidad, angustia y a veces vacío.
Hoy, queridos jóvenes, Dios tiene la solución a tu problemas, pequeños o grandes, todos tenemos crisis y conflictos, estamos creciendo y madurando, pero no es tiempo para postergarlo una vez más, y te dice "Dígnate indicarme cuándo debo hacerlo" que no salga por tu boca aquella absurda, irracional, ilógica, paradójica, desatinada, casi falsa respuesta: "Mañana" sino que sea: "Hoy".
¿Pasarás una noche más con ranas?
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